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Tipos de teletrabajo
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El teletrabajo se ha definido como "trabajo a distancia facilitado por el uso de la informática y las telecomunicaciones", pero, en el marco de esta amplia definición, hay prácticas laborales muy variadas. Por ejemplo, el teletrabajo es mucho más que el conocido patrón del trabajo que los empleados de una empresa se llevan a sus casas.
Pueden tratarse las diferentes formas de trabajo según distintos criterios:
Esta sección trata de cada una de estas
categorías. Pueden utilizarse los enlaces de hipertexto para ver
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Dónde se realiza el teletrabajo
La oficina en casa
Los primeros estudios sobre teletrabajo se referían casi exclusivamente a la forma de trabajo que las personas realizaban en casa. Normalmente, para ello suele utilizarse un ordenador personal o terminal, conectado a través de las líneas telefónicas - o a través de RDSI - a redes de ordenadores situados en otro lugar.
Debido a las ínfimas condiciones laborales a que están sometidos los teletrabajadores en las industrias tradicionales, basadas en la explotación intensiva de la mano de obra - como en la industria textil -, se han expresado muchas preocupaciones acerca del hecho de que el teletrabajo pueda constituir una ocasión para que las personas sin escrúpulos exploten a las más vulnerables. Por lo general, los acuerdos sobre teletrabajo que han negociado empresarios y trabajadores fijan buenas condiciones de empleo. Quizá los trabajadores autónomos - o casi autónomos -, en particular los que realizan un teletrabajo de bajo estatus, sean los más vulnerables.
También se ha hecho una distinción entre los trabajadores en casa que están permanentemente on-line (por ejemplo, los agentes que responden a las llamadas que llegan de manera parecida a como lo hace el personal que trabaja en centros de llamadas), y quienes pueden estarlo cuando lo consideren oportuno (por ejemplo, trabajadores experimentados que trabajan en casa y, de forma ocasional, tienen acceso a los archivos de la empresa y leen su correo electrónico). La experiencia del trabajador on-line en casa está mucho más dominada por las exigencias de la tecnología, dejándole al individuo una flexibilidad muy inferior.
La mayoría de las empresas que utilizan el teletrabajo optan por la solución denominada "teletrabajo alternado", en el que los empleados sólo trabajan en casa una parte del tiempo, transcurriendo el resto de la jornada laboral en la oficina. Esta forma de teletrabajo ofrece mayores posibilidades de comunicación entre el empleado y la empresa que el trabajo en casa a tiempo completo.
Teletrabajo móvil
Los trabajadores cuya actividad requiere frecuentes desplazamientos pueden teletrabajar estén donde estén, desde un hotel, desde casa, desde las oficinas de un cliente o incluso mientras están de viaje.
Los agentes de ventas, los ingenieros de servicio y muchos ejecutivos no son más que algunos de los personajes que pueden teletrabajar de esta forma.
Oficinas satélite
Esta es una forma colectiva de teletrabajo, parecida a la tipología tradicional de sucursal que ya existe desde hace tiempo en muchas empresas. Tal vez la diferencia estribe en que, mientras que las sucursales tienen la función de ocuparse de las necesidades de los clientes o de los mercados locales, hoy en día las oficinas satélite pueden estar ubicadas lejos de las oficinas centrales, pero desempeñar de todos modos una labor destinada a toda la organización, empleando conexiones informáticas y de telecomunicaciones (ITC).
De entre los muchos ejemplos, cabe destacar los centros de llamadas que los bancos han abierto en muchos países para manejar directamente las operaciones con los clientes. Las oficinas satélite pueden resultar útiles gracias a la reducción de los gastos inmobilarios y de los gastos generales. Los costes de personal pueden ser inferiores en las zonas geográficamente alejadas, y también puede aumentar el número de puestos de trabajo.
La existencia de centros especializados en la elaboración de datos en lugares denominados 'offshore' (como el Caribe, las Filipinas y la República Popular China) demuestran las perspectivas globales que ofrece este tipo de teletrabajo.
Los telecentros, las oficinas de zona y los telecottages
En este caso se crea una oficina a distancia equipada con todas las conexiones informáticas y de telecomunicaciones (ITC) necesarias, para que lo utilicen los teletrabajadores (con regularidad o de forma saltuaria). Estos telecentros actúan a menudo como infraestructuras de apoyo a la colectividad en áreas periféricas o económicamente desfavorecidas, como medio para fomentar el desarrollo económico de las mismas. Los telecentros les brindan a los teletrabajadores una alternativa al despacho en casa, y al mismo tiempo les pueden ahorrar a las empresas los costes que acarrea el tener que instalar oficinas satélite. Lo que pasa es que el montaje de la oficina satélite se le encomienda al telecentro.
El desarrollo de los telecottages en algunos lugares de Europa, como Gran Bretaña, Irlanda y Escandinavia, constituye un fenómeno vinculado a estrategias de introducción del teletrabajo para superar problemas locales estructurales y para reforzar la realización de tecnologías de telecomunicaciones en las regiones.
Muy a menudo, los telecentros y los telecottages ofrecen también cursos de formación, en especial sobre del uso de las tecnologías informáticas y de telecomunicaciones (ITC). Algunos telecentros funcionan también como punto de referencia, poniendo a disposición del público puntos de información y servicios de asesoría, como por ejemplo asesoramiento a las pequeñas empresas.
La oficina virtual
Con este término se describe una forma radical de organización descentralizada del trabajo, en la que todo el personal de un empresa trabaja a distancia, comunicándose mediante la informática y las telecomunicaciones (ITC), y en la que la empresa no posee oficinas centrales en el sentido físico de la palabra. Las empresas virtuales pueden contar con trabajadores en muchos países distintos.
No todos los teletrabajadores lo son a tiempo completo. Quienes trabajan en casa, por ejemplo, pueden practicar el "teletrabajo alternado", trabajando en parte en casa y en parte en la oficina.
La asesoría inglesa Management Technology Associates ha establecido una clasificación muy útil de los teletrabajadores, según el tiempo que pasan teletrabajando.
El teletrabajo individual y colectivo
Ursula Huws, asesora y experta en teletrabajo, ha resaltado la importancia de distinguir entre formas de teletrabajo individuales y colectivas. Según su análisis, la primera categoría incluye:
En la categoría de formas colectivas de teletrabajo se incluyen las siguientes:
El teletrabajo
respecto a los sectores industriales
¿Por qué se adopta el teletrabajo? El grupo de trabajo sobre el proyecto MIRTI ha identificado varios factores de motivación en los distintos sectores en que se ha introducido el teletrabajo.
Las grandes empresas del sector de la informática y las telecomunicaciones (ITC), los seguros y el sector financiero, fueron las primeras en adoptar el teletrabajo. Algunas han trabajado en la reorganización de los procesos empresariales, cambiando en su seno la organización del trabajo, con la intención de hacer hincapié en la gestión por objetivos, el trabajo orientado a proyectos, el trabajo descentralizado y la mayor autonomía de sus empleados. Otras, en cambio, han intentado reorganizar los procesos empresariales con perspectivas a largo plazo, introduciendo nuevas formas de trabajar a través de la contratación de nuevo personal, con situaciones laborales y contratos de trabajo más flexibles.
En las pequeñas empresas, la introducción del teletrabajo tiene, por lo general, otras finalidades. Lo más probable es que, en este caso, el punto de partida sea la idea de que un mejor uso de las telecomunicaciones (ITC) y las redes de comunicación puede mejorar la competitividad. Un caso típico es el de una empresa cuyo personal trabaja lejos de las oficinas centrales, en las oficinas de los clientes, por lo que el hecho de que sus trabajadores puedan tener pleno acceso a los datos almacenados en la empresa, estén donde estén, es muy importante. Esta transformación de los procesos laborales abre automáticamente las puertas al teletrabajo.
Se puede tener una perspectiva completamente distinta si se observa el sector público. En este caso, el principal estímulo para adoptar el teletrabajo no estriba ya en aumentar la productividad, ni en mejorar la competitividad, sino más bien en mejorar la calidad de los servicios ofrecidos. En muchos sectores de la actividad gubernamental y administrativa se da un aumento de la tendencia a la descentralización de los servicios y un cambio en la orientación del suministro de servicios a los ciudadanos. El teletrabajo puede ser una forma de llevar a cabo estos cambios. También puede ayudar a alcanzar otros objetivos colectivos, como por ejemplo la reducción del tráfico en las áreas urbanas.
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